Compartir
bbbvbbb

 

 

   
 
Aval científico para declarar reserva a la Laguna Brava

El doctor Juan José Neiff, director del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (UNNE-CECOAL) ratificó el aval de ese centro científico al proyecto legislativo para que se declare reserva natural a la Laguna Brava.
El proyecto para que la Laguna Brava sea declarada como Reserva Natural busca la recuperación y conservación ese ecosistema, y actualmente cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y está en etapa de análisis en Senado.
Días atrás, en una reunión entre Senadores, la Defensoría del Pueblo, docentes del Colegio José Hernández de Laguna Brava,  el director del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL) ratificó el apoyo  de ese instituto de la UNNE al proyecto legislativo.
Desde el CECOAL se apoya el pedido de declaración atento a que al poco tiempo de instalarse en Corrientes, CECOAL comenzó a estudiar los ecosistemas regionales y en 1975 comenzaron los estudios en la cuenca del Riachuelo, Corrientes.
Dentro de dicha cuenca, se escogieron varias lagunas para estudio y una de ella fue la Laguna Brava, por ser un cuerpo de agua que representaba las características propias de las lagunas y esteros de Corrientes.
En 1978 se publicó en la revista ECOSUR un estudio que resumía dos años de muestreos periódicos y que permite contar con una Línea de Base Ambiental de las principales características, incluyendo la calidad de sus aguas y las principales comunidades bióticas.
Pero según explica Neiff, en dicho informe no se prestó atención a los actores sociales de la cuenca de aporte, porque no existían procesos de deterioro. Unos pocos pobladores vivían en sus adyacencias, disfrutando y cuidando las características escénicas del lugar.
Es a partir de la década de 1980 cuando, ante la falta de normativas que protegieran al ambiente y de los organismos de contralor, se produjo la instalación desordenada de establecimientos que en su actividad afectaban el ambiente como curtiembres, industrias químicas, una industria textil y distintos emprendimientos con emisión de sustancias contaminantes.
El director del CECOAL recordó que diversas actividades científicas e investigadores coordinadas por ese centro científico tomaron como referencia a la Laguna Brava, y peses a las evidencias de impactos negativos por parte de de quienes vertían irresponsablemente los residuos de la producción fabril a la laguna, y del deterioro ambiental que se estaba produciendo, no existieron acciones ni medidas pertinentes.
Como forma de “fortalecer” el reclamo para evitar un daño mayor a la Laguna Brava, y a la vez acompañar la propuesta de declararla reserva natural, el CECOAL recientemente realizó nuevas observaciones, mediciones in situ y análisis a través de distintos indicadores de estado de los ecosistemas, a fin de comparar la situación actual con la existente 35 años atrás, antes de la instalación de industrias, cuando se habían hecho los primeros estudios.
 “La Laguna Brava se encuentra severamente afectada por procesos de contaminación, con cargas de contaminantes que han generado un proceso de toxicidad que representa un pasivo ambiental difícil de revertir” señala Neiff respecto a las conclusiones del nuevo estudio realizado.
Respecto al informe, detalla que las aguas, que tenían características semejantes a las aguas de lluvia, han aumentado diez veces su salinidad y han pasado de tener tendencia neutra a ser alcalinas, por la incorporación de sales y de anilinas.
El contenido de sodio supera los 100 mg/L en todas las muestras y el dosaje de cloruros a los 90 mg/L, indicadores sumamente negativos.
El contenido de materia orgánica que contiene el agua triplica los valores registrados en 1976, al igual que el de fósforo.
Resaltó el investigador que el incremento excesivo de este nutriente -sin precedente en lagunas de Corrientes- ha afectado sensiblemente a la biodiversidad produciendo cambios notorios en la estructura de las comunidades.
Por cambios en la composición del lecho, se registra  una reducción drástica en la abundancia de los invertebrados, que constituyen recursos para la alimentación de los peces.
También se afectó la comunidad de algas, y se constató un menor nivel de Zooplancton que son los animales microscópicos suspendidos en el agua, relacionados con la poca concentración de oxígeno disuelto en el agua y el mayor tenor salino actual.
Un dato llamativo es que la densidad de invertebrados se reduce casi a la décima parte en las proximidades del ingreso de efluentes de una textil.
La vegetación flotante por el contrario, registra un aumento en el número de especies.
Las imágenes satelitales seriadas, desde 2003 a la fecha, dan cuenta de áreas dañadas por contaminación, que aparecen secas en las imágenes.
Los bioensayos para determinar la toxicidad del agua del efluente de industrias indican que es altamente tóxica.
Se encuentran en procesamiento las muestras tomadas a la salida de una industria textil y en el ingreso del efluente a la laguna Brava, para conocer la concentración de metales pesados y otros compuestos.
El valor de salinidad total del efluente de una de las industrias que desecha en la laguna,  es cien veces superior al que tenía la laguna antes del vertido de cargas contaminantes en 1976.
 “Este informe avala lo que hace muchos años venimos alertando, que es un cambio en la calidad de los indicadores ambientales de la Laguna Brava, alteraciones muy difíciles de revertir” señaló Neiff.
Agregó todavía se está a tiempo de implementar medidas reparadoras y acciones de conservación, aunque el daño ha sido mucho.
Neiff remarcó que suma relevancia se otorga en la actualidad a la laguna y Reserva del Iberá, cuando las características físico-químicas de Laguna Brava constituyen una muestra representativa de los ambientes del Iberá.

José Goretta