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Mejoran la producción del suero antiofídico para uso veterinario y humano

Médicos veterinarios de la UNNE junto a un equipo integrado por bioquímicos, biólogos y farmacéuticos estudiaron los componentes de los venenos de serpientes de la región para mejorar las técnicas de producción de sueros para tratar la intoxicación ofídica en animales y el hombre. La tecnología que poseen les permite producir nuevos antídotos contra las mordeduras de víboras de la zona. Además, mantienen un museo interactivo de serpientes venenosas de Argentina con el que informan a la población para prevenir accidentes ofídicos y el rol de las serpientes en el medio ambiente.

Desde hace más de 100 años en todo el mundo, el tratamiento de la intoxicación ofídica en el hombre y los animales se trata con anticuerpos de caballos conocido como suero antiofídico. El procedimiento para obtenerlo se realiza vacunando al equino con pequeñas dosis de veneno de la especie de serpiente para la que se quiere desarrollar el antídoto. Al cabo de 50/60 días, el animal produce una formidable reacción con defensas contra las vacunas administradas, período en el que se le realiza una sangría (extracción de sangre) al caballo para posteriormente, tras cuidadosos procesos de análisis y purificación de la sangre del animal, llegar al frasco ampolla de suero antiofídico que luego es distribuido en todo el país por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud –ANLIS-.
En la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, un equipo de especialistas liderados por la doctora Ofelia Acosta de Pérez, Profesora Titular de la Cátedra de Farmacología y Toxicología conjuntamente con la doctora Laura Leiva de Vila profesora titular de Química Biológica I de Faculta de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE –FaCENA-, trabajan desde el año 1995 con la idea de mejorar las técnicas en la elaboración del suero.

Fórmula optimizada del suero antiofídico
El grupo de investigadores multidisciplinarios de la UNNE se abocó a la búsqueda de fórmulas  nuevas para la elaboración de vacunas para los equinos que sirvan para salvar a los pacientes humanos. Para ellos aislaron y estudiaron los componentes más tóxicos de los venenos de serpientes, para producir las vacunas, evitando el uso del veneno completo. Asociaron entonces los componentes más tóxicos del veneno de serpiente y ensayaron en conejos las variantes para lograr un suero antiofídico efectivo contra el veneno entero y no tan nocivo para el animal que es vacunado. “Mejoramos la técnica de producción de vacunas haciéndola más eficiente y menos tóxica para el animal productor del suero, la que sirve de igual manera para salvar a un mamífero intoxicada por mordedura de serpiente” explica la especialista.
Para llevar esto a la práctica, el equipo obtuvo un subsidio de los Proyectos Federales de Innovación Productiva del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología de la Nación. El proyecto “Obtención de suero Antiofídico para uso humano y/o animal” fue encarado para producir suero antiofídico a escala piloto para después transferir la tecnología a la provincia de Corrientes o a laboratorios interesados en producir este innovador suero antiofídico.
Estudios del veneno de ofidios
Para un médico veterinario –explica la doctora Acosta de Pérez- determinar a simple vista qué especie de serpiente mordió a un animal no es tarea sencilla “sobre todo porque nuestros pacientes no hablan, entonces nos queda solo trabajar con la clínica del animal intoxicado”.
Fue así que el equipo de veterinarios liderados por la doctora Ofelia Acosta de Pérez se abocó al estudio de la “Caracterización farmacológica y fisiopatológica del veneno entero de la Yarará Grande y de la Cascabel”. Esta investigación puntual permitió a los profesionales realizar buenos diagnósticos y determinar de forma certera, tan solo observando al animal mordido, cuál fue la especie que los atacó. Para avanzar en esta línea los estudiosos trabajaron junto a profesionales de la Cátedra de Química Biológica I de la FaCENA-UNNE realizando un minucioso estudio de aislamiento y caracterización de las proteínas que componen los distintos venenos de serpientes. Investigaron a su vez la utilización de algunas de estas proteínas (las más potentes) para utilizarlas de forma aislada en la producción de vacunas para lograr sueros antiofídicos específicos para uso humano/veterinario, evitando con esta técnica la utilización del veneno completo para mejorar la calidad del medicamento (suero antiofídico). “Avanzamos muchísimo en cuanto al conocimiento sobre esta temática –explica la docente veterinaria- aislamos muchas proteínas de distintas serpientes, incluidas de las consideradas no venenosas, como las víboras verdes que actualmente se venden como mascotas pero que sin embargo, poseen un veneno tan tóxico como el de la yarará” destacó la doctora Acosta.
Administración de suero antiofídico
El suero antiofídico debe ser administrado por vía endovenosa,  es la ideal para contrarrestar los efectos de una mordedura de serpiente. Para que el tratamiento sea efectivo se debe aplicar en el tiempo adecuado el suero según el tipo de serpiente que mordió al paciente.
Para el caso de las Yararás, el hombre o animal mordido debe recibir el suero antiofídico entre las 12 horas de producido el accidente y hasta un máximo de 24 horas. En el caso de la Cascabel el tiempo se acorta entre 6 y 8 horas y ante una mordida de Coral, el antídoto se debe aplicar antes de las 3 horas de producido el accidente. “El único profesional indicado para inyectar el suero antiofídico es el médico y debe hacerlo preferiblemente en un hospital, porque nunca se sabe el tipo de reacción que va a tener la persona ante el antídoto por todo lo comentado anteriormente” sostiene la doctora Acosta de Pérez. Bajo ningún concepto, está indicado para el uso particular, salvo en casos de extrema necesidad en el que el accidentado no tenga forma de llegar a un centro asistencial” remarcó. Los accidentes que ocurren en animales deben ser tratados por el médico veterinario.

Síntomas de las
mordeduras de serpientes regionales

Los venenos de las serpientes cumplen la misma función que nuestro hígado o páncreas. Las víboras, al no tener manos ni piernas utilizan su veneno como defensa cuando se invade su territorio, situación que genera un accidente al morder a la víctima. Los ofidios utiilizan su veneno para degradar los tejidos de su alimento y digerirlo más fácilmente. Su efecto es muy veloz, una vez que ingresa en el cuerpo (animal o humano) el proceso de degradación comienza inmediatamente después de la mordida, explica la especialista veterinaria Ofelia Acosta de Pérez.
Los venenos de ofidios poseen los mismos efectos en humanos y animales. Una Yarará produce inmediatamente después de la mordida, dolores intensos y progresivos en los puntos por donde ingresaron los colmillos, sumados a ardor, hinchazón de la zona y finalmente sangrado local y sistémico. La mortalidad es muy baja y se puede superar la intoxicación sin tratamiento, explica la especialista.
La sintomatología ante la mordida de una serpiente neurotóxica como la Cascabel es totalmente distinta a la de Yarará. El veneno de Cascabel no genera síntomas locales ni dolor; no provoca hinchazón ni edema ni genera sangrado. Los síntomas son neurológicos. El paciente tiene problemas para permanecer parado, no puede levantar los párpados, no puede emitir voz, le fallan los músculos voluntarios -explica Ofelia de Pérez- posteriormente comienzan a fallar los músculos respiratorios y si al paciente no se lo asiste con un tratamiento antiofídico muere ahogado y conciente. La letalidad en cascabeles supera al 99%.
El veneno de Micrurus o Corales también es neurotóxico, contiene toxinas que son cardiotóxicas. Los síntomas son muy parecidos a los de Cascabel. El paciente mordido tiene tan solo 3 horas de vida después de ser mordido para ser tratado con el suero, subrayó la especialista.
Ante un accidente ofídico en animales, llevarlo al veterinario más cercano o al Hospital de Clínicas de la FCV-UNNE sito en Campus “Sargento Cabral” de la ciudad de Corrientes; en accidentes en humanos concurrir urgente al Hospital o Centro Asistencial  más cercano.

*Carzino, Guadalupe