Compartir
bbbvbbb

 

 

   
 

Arquitectura: Escuelas del Plan Quinquenal, un patrimonio a cuidar y valorar

Los edificios escolares del Plan Quinquenal constituyen una serie edilicia de valor patrimonial y Chaco es una de las provincias con más escuelas de estas características. Profesionales de la UNNE remarcan la necesidad de poner en valor estos edificios para garantizar un mejor cuidado de los mismos.

 

 

Las escuelas construidas por el Plan Quinquenal, hacia finales de 1940 y principios de 1950, durante el gobierno del primer peronismo, se destacan por su calidad constructiva, su valor cultural y su rol en la configuración urbana. Fueron más de 5 mil edificios escolares nuevos en el país, que se encuadran en el concepto “Serie Patrimonial” elaborado por la UNESCO.

 

La actual provincia de Chaco fue una de las más beneficiadas con escuelas construidas con el Plan Quinquenal. Chaco que hasta 1951 era Territorio Nacional, por tener esa condición territorial ostentaba un retraso notorio en el desarrollo de su infraestructura.

 

Durante 60 años antes de 1945, en el territorio de Chaco se hicieron por la acción del Estado Nacional 9 edificios escolares para 8 escuelas del nivel primario, mientras que sólo con el Plan Quinquenal se construyeron más de 90 edificios en distintos puntos de la geografía chaqueña, tanto en lo urbano como en lo rural, como forma de reparar la postergación sufrida en décadas en cuanto a desinversión del Estado.

 

Con el paso de los años estos edificios han presentado necesidades de mantenimiento y han sufrido ampliaciones, sin respetar en todos los casos sus características arquitectónicas. Pero más importante aún es que la comunidad en general fue perdiendo el conocimiento del valor histórico, cultural y social de los edificios que se construyeron en el Plan Quinquenal.

 

Frente a esta realidad, investigadores y especialistas de la UNNE buscan promover la concientización sobre los edificios escolares del Plan Quinquenal como patrimonio cultural.

 

El proyecto articula por un lado trabajos de evaluación física del estado de estos edificios, y por otra parte pretende contribuir a la apropiación por parte de la comunidad escolar en particular, y de la sociedad en general,  de esta serie de edificios escolares como patrimonio cultural tangible que pertenece a todos y merece conservación y cuidado.

 

La iniciativa recoge así experiencias de la práctica profesional, docencia, investigación y extensión sobre esta serie de edificios, y aspira a promover el sentido de pertenencia por parte de la comunidad, y lograr así el mantenimiento y formas de uso más adecuadas, según explicaron los arquitectos María Elena Fossatti  y José Ramón Seba directores  del proyecto que se realiza desde las Áreas de Ciencias Sociales y Tecnología de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE.

 

Participan también docentes de ambas áreas de la FAU-UNNE, alumnos avanzados de la carrera de Arquitectura de la misma Facultad, de las carreras de Historia  y Ciencia de la Educación de la Facultad de Humanidades, y de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información de la Universidad Tecnológica Nacional –Resistencia-, entre otros miembros del grupo de trabajo.

 

En el marco del proyecto se seleccionaron algunas escuelas del Plan Quinquenal de Chaco en las que se trabaja con los distintos actores de la comunidad escolar, como estudiantes, docentes, directivos, trabajadores no docentes y tutores,  y se proyectan  acciones que involucran también a la comunidad en la que está asentada. 

 

El proyecto en curso incluye la realización de relevamientos del estado edilicio, charlas participativas, talleres, recorridos  de reconocimiento y difusión de fotografías y videos históricos, entre otras actividades de concientización para todos los alumnos de cada escuela.

 

La arquitecta Fossatti comentó que por una cuestión de limitaciones de recursos humanos y aspectos operativos, el proyecto se ejecuta en una primera etapa sólo en algunas escuelas, entre ellas las Nº 319 y Nº 54, pero se proyecta extenderlo a un mayor número de instituciones y se considera que la acción servirá como referencia para que otras escuelas del Plan Quinquenal revaloricen el patrimonio de sus edificios.

 

Los edificios del Plan Quinquenal muestran excelentes atributos de origen en cuanto a lo constructivo y capacidad, calidad material y ambiental, y en torno a ellos se desarrollaron amplias zonas de las ciudades en que están ubicados.

 

Tienen buenos niveles de confort, y cuando se construyeron se proyectaron en amplios terrenos de una manzana  para favorecer la iluminación natural, áreas de esparcimiento, áreas de juego y deportes,  y se plantaron numerosos árboles, en algunos casos más de 270 árboles por escuela, entre otras cualidades destacadas.

 

Contaban en un principio con comedores y grandes cocinas, talleres de manualidades para ambos sexos, biblioteca, y otros espacios que favorecían la integración del alumno al sistema educativo; además de vivienda para el director aunque fueran urbanas.

 

“Queremos mostrar las huellas que dejaron estos edificios en el contexto histórico en que se construyeron, y la integración que tuvieron con lo urbano” señaló la investigadora de la FAU-UNNE.

 

Agregó que es necesario comprender el contexto histórico en que se construyeron estos edificios, la importancia en la configuración de las ciudades y parajes en que se construyeron, las formas de uso en sus inicios y las diferencias con las formas de uso en la actualidad, e identificar algunas condiciones ambientales y de uso que se perdieron y pueden recuperarse.

 

El arquitecto Seba explicó que con la evaluación física de los edificios se proponen favorecer un óptimo uso y cuidado de los establecimientos escolares del Plan Quinquenal como bienes tangibles de valor histórico; mientras que con la concientización y difusión se busca la promoción social y mayor desarrollo del sentido de identidad y memoria histórica.

 

“Quien conoce lo que tiene y reconoce el valor de lo que tiene, lo cuidará más”  resumió el profesional de la UNNE respecto a la decisión de unir en un proyecto acciones de evaluación de estado edilicio y una fuerte impronta de concientización.

 

En general estos edificios mantienen un buen estado edilicio, pero las reformas que se hacen, o las tareas de mantenimiento, o los usos, no siempre se ajustan a las prácticas necesarias para preservarlos en respeto de sus características originales.

 

Se suma a ello el desconocimiento que en ocasiones hasta los mismos directivos y la comunidad educativa muestran sobre esta serie de edificios de valor histórico-arquitectónico.

 

Al respecto, los arquitectos Fossatti y Seba señalan que se considera factible producir cambios de actitudes en los destinatarios en pos de favorecer el resguardo de las condiciones funcionales y materiales de estos edificios.

 

Con las acciones se busca sembrar una conciencia sobre la responsabilidad colectiva del cuidado de estos edificios, pero también exponer la responsabilidad individual del cuidado de quienes a diario trabajan o estudian en las escuelas del Plan Quinquenal.

 

Además se tiene como objetivo no sólo el reconocimiento de este tipo de edificios escolares como patrimonio cultural y elemento de una serie de valor patrimonial, sino también comprender que formaron parte de un programa más vasto de obra pública que fue el Primer Plan Quinquenal, un procedimiento de planificación estatal entre 1947 y 1951, en que el Estado toma un rol preponderante en lineamientos para el desarrollo del país. 

Los edificios escolares del Plan Quinquenal constituyen una serie edilicia de valor patrimonial y Chaco es una de las provincias con más escuelas de estas características. Profesionales de la UNNE remarcan la necesidad de poner en valor estos edificios para garantizar un mejor cuidado de los mismos.

 

 

Las escuelas construidas por el Plan Quinquenal, hacia finales de 1940 y principios de 1950, durante el gobierno del primer peronismo, se destacan por su calidad constructiva, su valor cultural y su rol en la configuración urbana. Fueron más de 5 mil edificios escolares nuevos en el país, que se encuadran en el concepto “Serie Patrimonial” elaborado por la UNESCO.

 

La actual provincia de Chaco fue una de las más beneficiadas con escuelas construidas con el Plan Quinquenal. Chaco que hasta 1951 era Territorio Nacional, por tener esa condición territorial ostentaba un retraso notorio en el desarrollo de su infraestructura.

 

Durante 60 años antes de 1945, en el territorio de Chaco se hicieron por la acción del Estado Nacional 9 edificios escolares para 8 escuelas del nivel primario, mientras que sólo con el Plan Quinquenal se construyeron más de 90 edificios en distintos puntos de la geografía chaqueña, tanto en lo urbano como en lo rural, como forma de reparar la postergación sufrida en décadas en cuanto a desinversión del Estado.

 

Con el paso de los años estos edificios han presentado necesidades de mantenimiento y han sufrido ampliaciones, sin respetar en todos los casos sus características arquitectónicas. Pero más importante aún es que la comunidad en general fue perdiendo el conocimiento del valor histórico, cultural y social de los edificios que se construyeron en el Plan Quinquenal.

 

Frente a esta realidad, investigadores y especialistas de la UNNE buscan promover la concientización sobre los edificios escolares del Plan Quinquenal como patrimonio cultural.

 

El proyecto articula por un lado trabajos de evaluación física del estado de estos edificios, y por otra parte pretende contribuir a la apropiación por parte de la comunidad escolar en particular, y de la sociedad en general,  de esta serie de edificios escolares como patrimonio cultural tangible que pertenece a todos y merece conservación y cuidado.

 

La iniciativa recoge así experiencias de la práctica profesional, docencia, investigación y extensión sobre esta serie de edificios, y aspira a promover el sentido de pertenencia por parte de la comunidad, y lograr así el mantenimiento y formas de uso más adecuadas, según explicaron los arquitectos María Elena Fossatti  y José Ramón Seba directores  del proyecto que se realiza desde las Áreas de Ciencias Sociales y Tecnología de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE.

 

Participan también docentes de ambas áreas de la FAU-UNNE, alumnos avanzados de la carrera de Arquitectura de la misma Facultad, de las carreras de Historia  y Ciencia de la Educación de la Facultad de Humanidades, y de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información de la Universidad Tecnológica Nacional –Resistencia-, entre otros miembros del grupo de trabajo.

 

En el marco del proyecto se seleccionaron algunas escuelas del Plan Quinquenal de Chaco en las que se trabaja con los distintos actores de la comunidad escolar, como estudiantes, docentes, directivos, trabajadores no docentes y tutores,  y se proyectan  acciones que involucran también a la comunidad en la que está asentada. 

 

El proyecto en curso incluye la realización de relevamientos del estado edilicio, charlas participativas, talleres, recorridos  de reconocimiento y difusión de fotografías y videos históricos, entre otras actividades de concientización para todos los alumnos de cada escuela.

 

La arquitecta Fossatti comentó que por una cuestión de limitaciones de recursos humanos y aspectos operativos, el proyecto se ejecuta en una primera etapa sólo en algunas escuelas, entre ellas las Nº 319 y Nº 54, pero se proyecta extenderlo a un mayor número de instituciones y se considera que la acción servirá como referencia para que otras escuelas del Plan Quinquenal revaloricen el patrimonio de sus edificios.

 

Los edificios del Plan Quinquenal muestran excelentes atributos de origen en cuanto a lo constructivo y capacidad, calidad material y ambiental, y en torno a ellos se desarrollaron amplias zonas de las ciudades en que están ubicados.

 

Tienen buenos niveles de confort, y cuando se construyeron se proyectaron en amplios terrenos de una manzana  para favorecer la iluminación natural, áreas de esparcimiento, áreas de juego y deportes,  y se plantaron numerosos árboles, en algunos casos más de 270 árboles por escuela, entre otras cualidades destacadas.

 

Contaban en un principio con comedores y grandes cocinas, talleres de manualidades para ambos sexos, biblioteca, y otros espacios que favorecían la integración del alumno al sistema educativo; además de vivienda para el director aunque fueran urbanas.

 

“Queremos mostrar las huellas que dejaron estos edificios en el contexto histórico en que se construyeron, y la integración que tuvieron con lo urbano” señaló la investigadora de la FAU-UNNE.

 

Agregó que es necesario comprender el contexto histórico en que se construyeron estos edificios, la importancia en la configuración de las ciudades y parajes en que se construyeron, las formas de uso en sus inicios y las diferencias con las formas de uso en la actualidad, e identificar algunas condiciones ambientales y de uso que se perdieron y pueden recuperarse.

 

El arquitecto Seba explicó que con la evaluación física de los edificios se proponen favorecer un óptimo uso y cuidado de los establecimientos escolares del Plan Quinquenal como bienes tangibles de valor histórico; mientras que con la concientización y difusión se busca la promoción social y mayor desarrollo del sentido de identidad y memoria histórica.

 

“Quien conoce lo que tiene y reconoce el valor de lo que tiene, lo cuidará más”  resumió el profesional de la UNNE respecto a la decisión de unir en un proyecto acciones de evaluación de estado edilicio y una fuerte impronta de concientización.

 

En general estos edificios mantienen un buen estado edilicio, pero las reformas que se hacen, o las tareas de mantenimiento, o los usos, no siempre se ajustan a las prácticas necesarias para preservarlos en respeto de sus características originales.

 

Se suma a ello el desconocimiento que en ocasiones hasta los mismos directivos y la comunidad educativa muestran sobre esta serie de edificios de valor histórico-arquitectónico.

 

Al respecto, los arquitectos Fossatti y Seba señalan que se considera factible producir cambios de actitudes en los destinatarios en pos de favorecer el resguardo de las condiciones funcionales y materiales de estos edificios.

 

Con las acciones se busca sembrar una conciencia sobre la responsabilidad colectiva del cuidado de estos edificios, pero también exponer la responsabilidad individual del cuidado de quienes a diario trabajan o estudian en las escuelas del Plan Quinquenal.

 

Además se tiene como objetivo no sólo el reconocimiento de este tipo de edificios escolares como patrimonio cultural y elemento de una serie de valor patrimonial, sino también comprender que formaron parte de un programa más vasto de obra pública que fue el Primer Plan Quinquenal, un procedimiento de planificación estatal entre 1947 y 1951, en que el Estado toma un rol preponderante en lineamientos para el desarrollo del país.