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Mercosur: espacio que no logró afianzarse con logros

En el marco de los 25 años de la creación del MERCOSUR, el doctor Jorge Mariño Fages, especialista en Derecho Internacional de la UNNE, consideró que el MERCOSUR no ha logrado afianzarse en cuanto a logros y políticas comunes entre los países, no obstante es un espacio que da estabilidad a la región.

El proceso asociativo del MERCOSUR se inscribe entre los acuerdos de integración que la doctrina los considera “profundos”, porque no solamente debe reparar en las temáticas económicas comerciales, que revisten un carácter superficial, como la Zona de Libre Comercio o la Unión Aduanera, sino que debe penetrar también en los aspectos sociales, civiles y culturales del bloque comunitario.

Pero para que un proyecto de integración profundo tenga viabilidad y perdurabilidad en el tiempo, se requiere del apoyo de los ciudadanos de los Estados que lo componen, y que a nivel institucional se adopten medidas que atiendan a las necesidades socio- económicas y culturales de los habitantes, más allá de las estrictamente económicas comerciales.

 “El Mercosur se muestra actualmente como estancado pero hay muchas perspectivas de que progrese” considera el doctor  Mariño Fages, profesor titular de la Cátedra A de Derecho Internacional Público de la Facultad de Derecho de la UNNE.

El doctor Mariño Fages integra un equipo de investigación dentro de la UNNE que analiza el proceso de integración del Mercosur desde distintas dimensiones, con énfasis en su impacto en la región NEA.

El trabajo de investigación abarca el estado de situación de algunos órganos e instrumentos del Mercado Común del Sur, que hacen a la problemática social, con una mirada puesta a la región del NEA, vinculándola a otro proceso de integración subnacional dentro del Mercosur, como la Zona de Integración del Centro Oeste Sudamericano (Zicosur), que puede llegar a ser de gran utilidad y complementario del Mercosur.

Según el especialista de la UNNE, no se aprecia un proceso de integración profunda en el MERCOSUR, no obstante sigue siendo la herramienta que mejor podría contribuir a consolidar un bloque regional fuerte, con posibilidad de desarrollo del territorio y la población.

LOGROS.  Para Mariño Fages, el Mercosur, que en 2016 conmemora sus 25 años de creación,  tuvo un éxito inicial hasta 1998 aproximadamente, centrado en lo económico, y después ingresó en un proceso de estancamiento. Pero en el lapso de su funcionamiento ha tenido logros importantes, por ejemplo las relaciones entre Brasil y Argentina están mejor que antes del Mercosur.

 

 

Justamente, entre los aspectos destacables de la integración regional señaló que con el Mercosur se eliminaron hipótesis de conflicto por ejemplo entre Argentina y Brasil o Argentina y Chile que es país asociado. “Ya no hay hipótesis de conflicto entre como pocos años antes del Mercosur existían, e incluso empiezan a darse procesos de integración en las áreas de frontera”.

Pero a nivel interno de cada país también se afianzaron las democracias, que, pese a conflictos políticos existentes, la continuidad democrática es un valor al que no se le otorga la real dimensión que reviste. Recordó que para integrar el bloque común es condición necesaria atravesar gobiernos democráticos.

 “Los países que integran el Mercosur tienen gobiernos endebles y el Mercosur le imprimió estabilidad política a la región.  No se le puede pedir al Mercosur que sea más perfectos que los países que lo integran” reconoció.

NECESIDADES. Sobre lo que se necesita para un despegue del  Mercosur, opinó que demanda una mayor participación los gobiernos sub-nacionales, las regiones, las instituciones, que no participan como corresponde. “Las decisiones quedan en manos de los gobiernos nacionales, cuando un proceso de integración debe garantizar la participación de distintos actores” señala el investigador de la UNNE.

Sostuvo que también  se tiene que empezar a lograr un mayor acatamiento a  las normas y regulaciones del Mercosur, y a integrar diversos órganos establecidos pero no activados como la Corte de Justicia del Mercosur, Comité de Regiones, o el mismo Parlamento del Mercosur o Parlasur que se prevé no esté en pleno funcionamiento hasta 2020.

 “Las poblaciones deben ver al Mercosur como un dato positivo, poder sentirlo que influye en la vida cotidiana, ser algo tangible. Esto no está ocurriendo y la población lo ve sólo como una regulación en lo político y económico” indicó.

Expresó que mientras las decisiones a nivel Mercosur se concentran en las altas esferas de los Gobiernos nacionales, no obstante se observan iniciativas genuinas de integración que surgieron de sectores como el empresariado o las regiones.

En la línea de investigación sobre el Mercosur que integra el doctor Mariño Fages, se destaca la importancia de los distintos espacios institucionales del bloque común, como los Foros Consultivos Económico y Social y de Municipios, Estados Federados, Provincias y Departamentos, como también en el Fondo de Convergencia Estructural (FOCEM), todos del Mercosur, haciendo las respectivas comparaciones con el sistema de la Unión Europea.

Al respecto, se destaca que gran parte del éxito de la Unión Europea se centra en el rol clave de estos espacios para generar propuestas que atiendan las distintas aristas de un proceso de integración, en lo político, económico, social, cultural y del territorio, entre otros aspectos.

ZICOSUR. En la investigación de la UNNE se otorga especial reconocimiento a la “Zona de Integración del Centro Oeste Sudamericano (ZICOSUR)”, como un acuerdo regional transfronterizo dentro del Mercosur, al abarcar a divisiones territoriales jurisdiccionales internas de varios países sudamericanos (Chile, Argentina, Bolivia, Paraguay, Perú y Brasil).

Esta zona del ZICOSUR carece de lo que se conoce como las cuatro “I” (inversiones, industrias, información tecnológica e individuos consumidores) y lo que se persigue como desafío, es justamente generar un ámbito regional, que favorezca las radicaciones industriales, el aumento de las inversiones, el mejoramiento de las comunicaciones, que conlleve a una mejor calidad de vida de sus habitantes, que evite no solamente la emigración interna constante hacia otras tierras, sino que sirva como un polo de atracción para otros.

 “Las zonas y regiones que se han unido para formar el ZICOSUR, tienen en cuanto a sus economías, rasgos comunes, porque son periféricas en relación tanto a las de sus propios países, como a las de las economías predominantes del subcontinente sudamericano, con grados de desarrollo relativos inferiores, por lo que se estima que el trabajo conjunto entre los integrantes de este Foro, puede ser una base, para el despegue económico de la zona” remarca el especialista.

Sostiene que en la ZICOZUR se observa un fenómeno integrativo “absolutamente flexible y novedoso”, porque no se adecua a los moldes tradicionales de la integración regional, pues en general, los procesos de integración, surgen a partir de un tratado internacional donde se estipulan los derechos y obligaciones entre los sujetos del derecho internacional que se asocian. En estos procesos, inicialmente, participan los ámbitos gubernamentales, a través de las élites políticas y técno burocráticas, con capacidad de tomar decisiones que irán impactando en sus respectivos ámbitos sociales domésticos.

Sin embargo el ZICOSUR no se estructura en base a un tratado internacional, sino que ha tenido un comienzo devenido en acercamientos de hecho, informales, entre unidades subnacionales, construyéndose en sentido inverso de “abajo para arriba”, que va a buscar luego reconocimiento y apoyo de “arriba para abajo”.

 “La manera que funcione positivamente la ZICOSUR es que en los sucesivos encuentros que se llevan adelante en forma periódica, las unidades participantes se propongan planes comunes y se comprometan a llevar a cabo, cada una en sus respectivas jurisdicciones, la parte que le corresponda implementar del proyecto integral” estimó.

 

 

REGION NEA. En la investigación de la UNNE también se analiza la situación económica, social y política del NEA dentro del Mercosur.

El Norte Grande Argentino, formado por el NEA y el NOA, es la macro región con desarrollo relativo más bajo o rezagada de la Argentina; y entre las dos regiones, el NEA a su vez, se encuentra por debajo del NOA.

A pesar de lo apuntado sobre el pobre desempeño económico-social, es de advertir que el Norte Grande Argentino y especialmente el Noreste Argentino no son regiones improductivas por naturaleza, como sería por ejemplo una zona desértica o carente de recursos naturales, sino que no logra desarrollar sus auténticas potencialidades, en parte porque no se concretan por la escasez de inversiones en la región.

 “Los indicadores socio-económicos del NEA denotan un problema estructural de esta región, para poder desarrollarse y financiarse, por el crónico desequilibrio económico y social existente, por lo que una participación más relevante del Mercosur con sus órganos institucionales puede constituirse en herramientas que ayuden a salir de esta situación.

Entre esas herramientas necesarias para el fortalecimiento de las regiones, como el NEA, mencionó la importancia de la implementación el “Fondo de Convergencia Estructural (FOCEM)”,  el “Foro Consultivo Económico – Social (FCES)”,  el “Fondo de Convergencia Estructural (FOCEM)”, así como la

ZICOSUR, que pueden ayudar a salir de esta situación de postergación del NEA.

 

ROL DE LAS UNIVERSIDADES. El doctor Mariño Fages resaltó en particular el rol que juegan las Universidades para el fortalecimiento del Mercosur, tanto por el logro de una educación superior transfronteriza, como por la participación de las universidades en el surgimiento y concreción de proyectos que contribuyan a sumar a la sociedad al proceso de integración.

Mencionó como prometedor el espacio de la Zicosur Universitaria, un ámbito dedicado a la dimensión educativa universitaria de la Zona de Integración del Centro Oeste Sudamericano.

Asimismo, resaltó el rol de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), en particular para el NEA, al ser una universidad ubicada territorialmente en dos provincias pero cuyas funciones y acciones alcanzan a una región más ampliada en el norte argentino. A ello se suma la cercanía geográfica con países como Brasil y Paraguay.

Sostuvo que el enclave de la UNNE puede constituirse en dinamizador de iniciativas de desarrollo regional del nordeste y de integración con las regiones de los países vecinos.

 

PERSPECTIVAS. “Solamente se hará realidad el emprendimiento mercosuriano, en su concepción primigenia de mercado común, si las bases misma de la sociedad se sienten consustanciadas con la idea de que de ésta forma se avanzará en el desarrollo socio económico realmente efectivo y tangible” expresó Mariño Fages sobre las perspectivas futuras para el Mercosur.

Para ello, insistió, es perentorio que a las organizaciones integrantes de la sociedad civil, como a las unidades territoriales sub nacionales, “se les dé mayor participación jurídica” y que éstas se decidan a tener un rol más activo en el proceso de integración, a través del debate social, que debe ser normativamente obligatorio, donde se expresen sus aspiraciones, según las políticas que se proyecten implementar.

Reiteró que el relacionamiento regional persistirá en el tiempo, incluso se afianzará, en tanto y en cuanto los encuentros a nivel Mercosur no se queden en meras declaraciones o expresiones de deseos, sino que sean espacios de realizaciones concretas.

 

José Goretta

29 de abril de 2016