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Orquídeas: especialista enseñará técnica de cultivo in vitro en Cuba

 

El ingeniero agrónomo Eduardo Alberto Flachsland es un experto en cultivos in vitro de híbridos de orquídeas reconocido a nivel mundial por su técnica. Posee un laboratorio de biotecnología de última generación en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE. Es el fundador y actual presidente de la Sociedad Correntina de Orquideófilos. Fue invitado por investigadores mexicanos a brindar una clase magistral y un taller en un congreso internacional; y en julio llevará su experiencia y conocimiento a Cuba.

 

El ingeniero agrónomo Eduardo Alberto Flachsland es docente (Jefe de Trabajos Prácticos) de la Cátedra “Fisiología Vegetal” de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la Universidad Nacional del Nordeste. Con gran detalle y animosidad por transmitir de la manera más sencilla su ciencia, cuenta que se involucró en esto de realizar híbridos de orquídeas in vitro, siempre en compañía de sus pares, el doctor Luis Mroginski  y la doctora Hebe Rey, docentes de la Cátedra antes mencionada. “Con ellos fuimos armando un lugar en la FCA donde tener una colección viva de plantas de orquídeas nativas y de otros lugares del mundo y así fuimos creciendo, tanto, que actualmente se encuentra en etapa final -en otro sector de la Facultad- un nuevo invernadero que pudimos construir gracias a los Proyectos de Investigación, de Ciencia y Técnica; Universidad en el Medio y Proyectos Federales de Innovación Productiva (PFIP) presentados y aprobados” explicó.

Paciencia, proceso necesario para una belleza exótica
El vivero de orquídeas del ingeniero Flachsland es un pequeño paraíso lleno de múltiples colores, aromas y bellas formas vegetales. Mate de por medio, el investigador avanza en el invernadero para contar de qué se trata el cultivo in vitro (que quiere decir cultivo en frasco) de una orquídea, previo relato de la historia de sus plantas más especiales que habitan el gran invernadero. “El cultivo de orquídeas es un trabajo de paciencia y tiempo. Para entenderlo, es necesario comprender que para observar una orquídea en flor, se tarda años, porque justamente lo que demora es la floración”, remarca.


Pero el trabajo del ingeniero Flachsland es aún más complejo. En su laboratorio y junto a su esposa, la ingeniera agrónoma Graciela Terada, manipulan genéticamente las especies de orquídeas nativas de Argentina, fundamentalmente las que crecen en climas tropicales y subtropicales como así también híbridos de otros lugares del mundo, para lograr nuevos híbridos con las especies argentinas.
 “En principio, para lograr buenos híbridos debemos partir de dos excelentes padres a nivel genético, los que cuesta mucho conseguir. Armar y cuidar una colección con plantas seleccionadas de orquídeas por sus cualidades genéticas demanda muchos años y en algunos ejemplares, mucho dinero.

 

Una vez que contamos con ambos progenitores, se realiza la polinización para lograr las semillas, proceso que demanda alrededor de 6 meses. Desde que esas semillas se siembran in vitro en el laboratorio y hasta que salen del frasco convertidas ya en plantas, se tarda un año y medio como mínimo”, expuso el especialista. Una vez que se las saca del frasco, se las lleva al vivero hasta que las plantas comienzan a florecer, proceso que no lleva menos de 24 meses “es más…tengo orquídeas que tienen 7 años y todavía no han florecido”, cuenta Flachsland.

 

Laboratorio biotecnológico de nivel mundial
El laboratorio en el que se realiza todo el trabajo de hibridación de orquídeas perteneciente a la FCA-UNNE se destaca en materia tecnológica. “Siempre hablando de los resultados, porque si bien el laboratorio nuestro es mucho más pequeño que los demás, podría asegurar que son mejores o iguales a los de las megaempresas que se dedican a esto”, subrayó el especialista.

 

Explicó entonces que tener un laboratorio de cultivo in vitro significa contar con un espacio con equipamiento específico adaptado para cultivar las semillas –en este caso de orquídeas- y que permita realizar la polinización, proceso necesario para la formación del fruto de donde se extraen las cientos de miles de semillas de orquídeas. “Una vez que obtenemos esas semillas, las ponemos en contacto con un medio nutritivo específico y estéril para que germinen y crezcan. Luego hay que continuar con su desarrollo, porque hasta entonces, fueron bebés que tuvieron condiciones ideales para crecer, pero ahora deben hacerlo en el medio ambiente común”, explicó. Cuenta el investigador que en esa readaptación algunas orquídeas se enferman y otras se vuelven resistentes a determinadas enfermedades; de éste modo, se van seleccionando las mejores plantas vistas desde el plano genético-productivo. “La que florece antes es generalmente la que mejor genética tiene, mejor flor, color, textura, sanidad…..o al menos es lo que esperamos. Nosotros aseveramos lo que pensaba Darwin…las mejores sobreviven”.

 

La Universidad respaldando el trabajo científico

Argentina es muy novel en cuanto a hibridaciones de orquídeas. “De hecho en este tiempo en Argentina hay solo 250 híbridos de orquídeas inscriptos, de los cuales 59 pertenecen a la FCA de la UNNE”, explica el científico orquideófilo. En este contexto, recordó que no conoce ninguna Universidad en nuestro país y en el mundo en la que exista un grupo de trabajo dedicado a hibridaciones de orquídeas y que tengan registrados híbridos con estas especies. “Todas nuestras orquídeas son registradas en Inglaterra con la sigla FCA”, aseguró.

 

Sobre el proceso de inscripción de nuevos híbridos de orquídeas el estudioso explicó que se trata de un trámite que se realiza en Inglaterra desde 1850. “Una vez que florecen se seleccionan los ejemplares más lindos, se le hace una fotografía papel, se llena un formulario bajado de internet que provee la Royal Horticulture Society (RHS) en donde describimos detalladamente cada parte de la flor, su tamaño, características de los pétalos, colores, labelos, cuántas flores tienen, cuánto duran, si tienen fragancia o no, entre otros”, contó.


Esos datos son enviados por correo oficial a Inglaterra; allí constatan en su banco de datos que el híbrido no exista en otra parte del mundo. Si no fue inscripta anteriormente queda registrada con los patrones establecidos para nombrarlas “nuestros híbridos salidos de la Facultad de Ciencias Agrarias adoptan nombres con el epíteto final FCA, hecho que para nosotros es un orgullo! -destaca Flachsland-. Además, somos referentes, porque p
or primera vez hay una institución y un equipo científico detrás que avalan este trabajo que realizamos con las orquídeas”.


A nivel país la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE es una de las mayores referentes en materia de cultivo in vitro y biotecnología de orquídeas “de a poco, otras instituciones de Argentina van formando equipos, pero nosotros ya llevamos 20 años haciéndolo formando y capacitando a los que deseen, como es el caso de la Escuela de Jardinería del Chaco”, enfatizó el ingeniero.


El motor de la Sociedad Correntina de Orquideófilos

Otro aspecto importante y poco común generado en el contexto del trabajo científico del cultivo in vitro de híbridos de orquídeas, es que la Universidad esté asociada mancomunadamente a otras instituciones como la Sociedad Correntina de Orquideófilos (SCO). Una institución totalmente aficionada y amateur, que por el hecho de tener sede dentro de la FCA-UNNE ha permitido la transferencia de conocimientos “y hoy muchos de los que comenzaron como aficionados son productores de orquídeas, viven de esa producción y mantienen una mini pyme con esa actividad”, destaca Flachsland, fundador y actual Presidente de la SCO.

 

“Si la Universidad no estuviera de nexo, probablemente los productores de hoy día serían simplemente vendedores de plantas, esta fusión trasciende lo meramente económico y científico, porque aquí se forma gente que aprende a cultivar orquídeas con buenas bases de conocimientos y que a la vez puede vivir de esto que aprendió. Esto es un claro ejemplo de la transferencia de tecnología”, valoró.

 

Experiencia en México

El ingeniero Flachsland es un docente con 32 años de antigüedad en la UNNE. Hace 30 que se dedica a las orquídeas y fue la primera vez que lo invitaron a dictar una conferencia magistral y un taller en el Primer Congreso Internacional de Orquídeas Tropicales y Tercer Encuentro Mexicano de Orquideología en México (gastos pagos de por medio, con todo lo que esto significa para un docente universitario). “Esa invitación me llenó de orgullo y me hizo ver que todo el trabajo realizado durante éstos años comienza a dar frutos”, dijo el ingeniero.


El investigador orquideófilo de la UNNE expuso ante los mejores científicos de México, Brasil, Colombia, EEUU y Centroamérica su experiencia 
sobre los nuevos híbridos de orquídeas inscriptos en la Argentina. “Me invitaron para conocer cómo orienté mi trabajo de investigación y cómo hacer para que el producto del esfuerzo de años de trabajo con las orquídeas llegue a buen puerto hasta el patentamiento y producción”, señaló. Destacó finalmente que a muchos investigadores que estuvieron allí los conocía por sus libros o trato por e-mail “pero estar entre ellos, mis pares, dictando una conferencia representando a la Universidad Nacional del Nordeste, la Facultad de Ciencias Agrarias y la Sociedad Correntina de Orquideófilos… realmente fue un privilegio”, aseguró emocionado.

 

Este intercambio internacional dio sus frutos. “En breve tendremos la visita de los doctores José Luis Alanis y Rebeca Menchaca, científicos de la Universidad Veracruzana de México quienes, conjuntamente con una becaria, vendrán a nuestra facultad a firmar un Convenio de Reciprocidad Científica para trabajar asociadamente en orquídeas”, adelantó.

 

Además, en Julio próximo Flaschland viajará a Cuba, invitado por la Universidad de la Isla de la Juventud para participar de una conferencia magistral y de 2 talleres sobre orquídeas en peligro de extinción. “Comenzaremos con ellos el cultivo in vitro de especies en riesgo crítico para reintroducirlas en ambientes antrópicamente degradados y destruidos por tormentas tropicales”, anunció.

 

Proteger nuestro patrimonio natural

En el cierre, el especialista destacó que el futuro de su trabajo se basa en lograr una colección privilegiada de plantas de orquídeas nativas. “Es una gran responsabilidad social y ecológica; nuestro país no se destaca por tener jardines botánicos que alberguen colecciones importantes de plantas vivas de orquídeas y Corrientes no es la excepción”, afirmó. Explicó además que hoy en día, el patrimonio genético vegetal de la familia orquidácea está en manos de aficionados al cultivo de estas plantas. “Si logramos que en Europa o cualquier lugar de nuestro planeta sepan que en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE pueden encontrar una especie de orquídea correntina o argentina en peligro de extinción sin tener que entrar al monte y robarla de su hábitat nativo, es tarea lograda. No podemos proteger nuestro patrimonio natural si desconocemos lo que tenemos y si no las estudiamos no podemos valorarlas” enfatizó el ingeniero.

 

 

DATOS DE INTERÉS

*En el vivero y Laboratorio de Biotecnología de orquídeas de la FCA-UNNE existen alrededor de 10 mil plantas de especies e híbridos de orquídeas. Son cerca de 25 mil especies.

 

*Entre 800 y 900 son especies epífitas (crecen en ramas y troncos de árboles), terrestres y litófitas (crecen en rocas y piedras) de Argentina y otros lugares del mundo.

 

*Las semillas de las orquídeas son las más pequeñas dentro del reino vegetal (miden en promedio 0,1 mm). Un fruto de orquídea puede contener no menos de 50.000 semillas.

 

*Corrientes tiene un clima privilegiado para su producción.

 

*La industria de las Orquídeas mueve enormes valores a nivel mundial. Taiwán, por ejemplo, que era una isla productora de caña de azúcar y en los últimos años dejó de lado este cultivo para dedicarse de lleno al cultivo de orquídeas por el mayor producto interno que le genera, además de dar mayor trabajo.

 

*La Sociedad Correntina de Orquideófilos es la única asociación orquideófila de Argentina que realiza 3 exposiciones al año fruto de la gran colección de plantas que tienen sus integrantes.

 

*Carzino, Guadalupe