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Plantean actualizar criterios de reparto de bancas legislativas nacionales

Una investigación de la UNNE, en base a legislaciones vigentes y los últimos censos nacionales, expuso la necesidad de actualizar los criterios de reparto de bancas en la Cámara de Diputados de la Nación, pues se agudiza la desigualdad entre provincias sub-representadas y sobre-representadas.

“Cada ciudadano vale un voto” dice una frase muy promovida en el sistema democrático, sin embargo para elegir diputados nacionales el peso del voto difiere según provincias.

Es que algunas provincias requieren menos votos que otras para lograr una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, lo cual genera un problema de sub-representación o sobre-representación en la Cámara Baja.

Una investigación de la Universidad Nacional del Nordeste denominada “la calidad del voto en el sistema representativo argentino”  buscó determinar, en base a los últimos censos nacionales y las últimas elecciones nacionales, cómo deberían estar representadas las provincias en la Cámara de Diputados de la Nación.

“En la elección de representantes en el Congreso Nacional existe por un lado una desactualización de la cantidad de bancas existentes que deberían aumentarse de acuerdo al crecimiento poblacional, pero en el caso de la Cámara de Diputados se agrega la existencia de criterios no equitativos para la representación de las provincias” explicó el becario Luis Gómez, autor de la investigación.

En esa línea, el estudio se centró en el “por qué” del otorgamiento de una mayor cantidad de escaños en la Cámara de Diputados de la Nación a algunas circunscripciones electorales por sobre lo que determinan sus bases normativas y poblacionales.

El trabajo fue realizado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Políticas y estuvo dirigido por el doctor Dardo Ramírez Braschi y co-dirigido por el doctor Darío López Villagra, y se contó con la colaboración del doctor Diego Reynoso de la Universidad de San Andrés, investigador especialista en la temática en el país.

“Existe un sobre-representación y sub-representación de circunscripciones, revalorizando el voto de los electores en algunas de ellas y devaluándose en otras” explicó el investigador de la Facultad de Derecho.

Señaló que el problema de desigual reparto de bancas por provincias tiene también efectos en cuestiones políticas-partidarias, asignación de recursos y otras variables.

En la investigación se analizaron distintas legislaciones electorales, y se realizó una actualización en base a los últimos censos nacionales y así se hicieron distintas proyecciones sobre cómo está compuesta la Cámara de Diputados, cómo debería estar integrada,  cuál es el grado de representación de las provincias, así como las desigualdades existentes.

También se proyectaron escenarios de modificaciones registradas en el grado de sub-representación y sobre-representación a lo largo de distintas elecciones, observándose que se agudiza la sub-representación de algunos distritos.

Gómez explicó que la Constitución Nacional dice que en la Cámara de Diputados  “el número de representantes será de uno por cada treinta y tres mil habitantes o fracción que no baje de 16.500. Pero sucesivas modificaciones legislativas cambiaron la representación.

La principal modificación fue en el año 1983 a través del Decreto Ley 22.838 que confirmó la utilización de un sistema de representación proporcional con método D'Hont y la creación de una barrera electoral del 3 por ciento por distrito electoral, mientras que el Decreto Ley 22.847 estableció una nueva base de reparto de un diputado cada 161 mil habitantes o fracción superior a 80.500, más la asignación de 3 diputados adicionales o extra a cada provincia, y estableció un piso de 5 diputados por provincia como mínimo.

En el estudio de la UNNE se realizó el procedimiento de reconstruir la asignación sobre criterios anteriores a los decretos de 1983, exponiendo así la inequitativa representación a favor de las provincias con menores tasas de población.

Así, por ejemplo, la provincia de Buenos Aires concentra el 27% de los escaños de la Cámara de Diputados pese a concentrar más del 35% de la población del país. Debería contar al menos con 25 bancas legislativas adicionales.

Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe son algunas provincias perjudicadas, mientras que Tierra del Fuego, Santa Cruz y La Rioja son beneficiadas en el reparto.

Las provincias del NEA, Corrientes, Misiones y Chaco están muy levemente sobrepresentadas,  no así Formosa que tiene una importante sobre-representación si se tiene en cuenta su población total.

“A través de la investigación se quiere poner en discusión el sistema de representación, más aún teniendo en cuenta que el sistema de reparto fue fijado por el Gobierno de Facto y no fue modificado por los posteriores gobiernos democráticos” señaló el autor del estudio de la UNNE.

Sostuvo que la finalidad de poner en debate el tema quizás no es lograr un reparto estrictamente equitativo pues provincias como Tierra del Fuego se quedarían prácticamente sin diputados, pero al menos para buscar alternativas que reduzcan tan marcada desigualdad del peso del voto por provincias.

Es que la desigualdad es tal que para lograr un legislador en provincia de Buenos Aires se requiere hasta diez veces más votos que en otras provincias.

“El valor del voto varía según provincias, y la igualdad del voto termina siendo una ficción” consideró el autor del estudio.

Comentó que el estudio realizado surgió en el marco de la investigación “Crisis del Federalismo argentino y sus repercusiones en la evolución política e institucional de la República Argentina y la Provincia Corrientes” pues los criterios de reparto muestran una falta de real federalismo.

José Goretta

21 de mayo de 2015