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Destacan valores de profesionales y personas que ejercen la gerencia social

En el marco de un ciclo de charlas que se realiza en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE, el doctor en administración César Dellamea brindó una disertación sobre Gerencia Social, en la que resaltó la figura de quienes manejan grupos humanos con un gran compromiso hacia la comunidad.
La charla se enmarcó en el Programa Nacional de Formación en Ética para el Desarrollo que por un acuerdo con la Universidad de Buenos Aires se dicta en la UNNE en el marco del 60 aniversario de la Facultad de Ciencias Económicas.
“El gerente es aquella persona con la responsabilidad de hacer que las cosas se hagan con efectividad y eficiencia. El gerente social logra eso y además un compromiso por lograr transformaciones positivas en la comunidad a la que se debe” señaló Dellamea en el inicio de su charla.
Aclaró que al hablar de gerente no se refiere exclusivamente al que ocupa ese cargo o función, sino a toda aquella persona que está al frente de un grupo humano en el sector privado o en la gestión estatal.
Explicó que gerencia social no es ciencia ni tecnología, es básicamente hacer que las cosas se hagan y que otros hagan lo que la organización necesita para lograr cambios beneficiosos para la sociedad a la cual sirve. “Es una misión extra a los fines de la organización o empresa, pero que a la vez va a la par de la labor cotidiana porque es pensar todas las actividades con una mirada social”.
Sostuvo que para ser buenos gerentes sociales hay que ser también buenos gerentes o administradores de grupos, y por eso hay que cumplir tres cuestiones claves: Aplicar lo que se llama el proceso administrativo; en segundo lugar aplicar  las tecnologías de administración que son: finanzas, gestión de recursos humanos, gestión de logística y producción y marketing social.
Y el tercer aspecto, fundamental para alcanzar la gerencia social,  es el compromiso con grupos sociales a servir. “Es esencial el compromiso, y es la diferencia de un gerenciamiento empresario o convencional con la gerencia social”.
Sostuvo que para la gerencia social se requiere valores humanos involucrados en lo que le pasa a las otras personas y lazos sociales mucho más fuertes en pos de lograr modificar la realidad.
Sobre la posibilidad de lograr que la gerencia social se transforme en rol común o habitual entre los gerentes, Dellamea señaló que los valores para gerencia social o se toman o no, pues nadie puede trabajar en busca de beneficiar a una comunidad o sector si no está comprometido.
Explicó que la gerencia social implica valores que se pueden incentivar, promover, pero llega un punto en que se tiene o no estos valores, y si no se tiene o no se los toma, “no se puede ser gerente social, uno se queda sólo en el rol de gerente convencional”.
Resaltó sobre la promoción de la gerencia social como virtud de quienes manejan grupo, que la magnitud del desafío es enorme y demanda tener que revisar métodos de la administración y también aspectos en la formación de los profesionales.
No obstante, aclaró que cuanto más gerentes sociales existan, más se promocionará esta virtud ética y moral de estar comprometido con la sociedad desde el cargo que a uno le toca ejercer cotidianamente.
El Programa Nacional de Formación en Ética en el marco del cual disertó el doctor César Dellamea, apunta a formar una nueva generación de jóvenes a nivel nacional y regional concientes de la necesidad de desarrollo local con ética y compromiso social.
 Para ello, a través de un ciclo de charlas sobre temas diversos, el Programa de Formación  intenta difundir la premisa de que el desarrollo es más amplio que el crecimiento económico, debido a que el objetivo final debe ser el bienestar social.

José Goretta