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Arbolado urbano: investigadores ven necesario un censo en Corrientes

La ciudad de Corrientes presenta un déficit de arbolado urbano de acuerdo a la normativa vigente. Para especialistas e investigadores de la UNNE, se torna necesario poder realizar un censo del arbolado que permita conocer el déficit según zonas y espacios abiertos, las especies que se deberían plantar, los lugares donde ubicarlos, el estado de los árboles existentes, entre otros datos.

Por esta razón, junto a concejales de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes, se está trabajando una propuesta de intervención. Es que según la Ordenanza 4334/06, modificada por la Nº 4417/07, en la ciudad de Corrientes se debe mantener obligatoriamente, como mínimo, diez árboles por cuadra.

Pero en muchas cuadras no se cumple ese número, y el déficit a nivel ciudad se registra hace años y se agrava principalmente producto de las edificaciones y el descuido de los ejemplares arbóreos.

Además se registra gran cantidad de especies que no son aptas para aportar los servicios ambientes que requiere la ciudad o que por sus características no son las adecuadas para su implantación debido a su condición exótica no apta para nuestra zona.

Desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura (UNNE), diversas disciplinas vienen abordando la temática del arbolado urbano.

Entre ellos se encuentran investigadores del departamento de biología en la mencionada institución, quienes destacan la necesidad de cumplir el mandato de la ordenanza municipal que indica que “el planeamiento y la protección ambiental es de vital importancia para un desarrollo armónico y saludable en la ciudad de Corrientes”.

La normativa comunal reconoce que es imperioso revertir el importante déficit arbóreo que la ciudad presenta en amplias zonas del casco urbano a causa de las edificaciones y las incidencias climáticas, por el mal trato por parte de la ciudadanía y el manejo inadecuado de cortes y podas efectuadas en épocas del año inadecuadas.

La Cátedra de Ecología, el Laboratorio de Invertebrados y la Cátedra de Morfología Vegetal, son  los algunos de los grupos de investigación que trabajan en la temática, y que señalan la necesidad de contribuir desde los distintos sectores de la comunidad para establecer acciones concretas de  conocimiento y protección de los árboles de la ciudad, promoviendo estrategias para incrementar la cantidad y el saneamiento del arbolado en la ciudad.

Si bien la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura ha realizado distintas acciones de contribución al cuidado del arbolado urbano, se consideró necesario hacer un aporte más significativo que tienda a revertir el déficit del mismo en la ciudad, ya sea por medio de implantaciones de nuevos ejemplares como así también promoviendo el cuidado de los árboles existente.

En ese sentido, se está trabajando en una propuesta de “Voluntariado Universitario” que reúna a investigadores, becarios de investigación y estudiantes de distintas áreas de Biología para encarar un trabajo integral.

El doctor Enrique Laffont, director del Laboratorio de Invertebrados, explicó que incluso ya existieron reuniones con miembros del Concejo Deliberante de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes con el objetivo de consensuar acciones con respaldo institucional.

Sostuvo que el actual estado del arbolado lleva a imaginar muchas propuestas de solución, pero se buscarán estrategias factibles de ser instrumentadas y monitoreadas.

Por su parte, la licenciada en Ciencias Biológicas,  María del Rosario Montiel, de la Cátedra de Ecología, destacó que existen muchas ideas para trabajar, entre las que se destaca la realización de un censo de árboles y un “Mapa del Arbolado” (herramienta interactiva, con georreferenciación), que posibilite conocer la cantidad de árboles existentes, su ubicación, cantidad de árboles por cuadras, especies arbóreas y otros datos que sean el sustento para posteriores medidas a considerar.

La información sobre los árboles debería también acompañarse con datos de edificaciones, veredas, tendidos eléctricos, cartelerías, que pueden constituirse en factores dañinos para el arbolado.

“Cumple el árbol una función medioambiental en plena convivencia con las personas y la ciudad, por eso es necesario contar con información para determinar por ejemplo que especies se deberían plantar en una cuadra con veredas angostas, qué plantar en lugares con cableados, que cuadras son las más deficitarias en especies arbóreas, entre otras estrategias que podrían tomarse” señala Montiel, quien trabaja en la Cátedra de Ecología bajo la dirección del profesor José Luis Fontana y las licenciadas en Ciencias Biológicas Silvia Zaninovich y Daniela Artzen.

Según explican los investigadores, el proyecto a definirse de seguro incluirá también acciones de concientización hacia la ciudadanía y de asesoramiento y capacitación para el personal técnico a cargo del cuidado de parques y paseos en la ciudad.

José Goretta

7 de julio de 2016